nunca es tarde

Nunca es tarde para volver a empezar

¿Estás contento/a con la vida que llevas? ¿Es para ti suficiente? ¿Crees que puedes aspirar a más? ¿Te gustaría tener un ritmo de vida totalmente diferente al que llevas? Estas son muchas de la preguntas que me hice a mí mismo hace unos años, cuando ya llevaba un ritmo y estilo de vida que se había instaurado en mí y al cual me estaba acostumbrando demasiado bien. En este post os voy a contar mi experiencia de cómo cambié mi ritmo de vida, mi día a día por completo y el por qué nunca es tarde para volver a empezar.

Mi experiencia de los 16 a 26 años

Desde muy pequeño, casi cuando empecé el instituto, tenía muy claro lo que quería estudiar de mayor y a lo que me quería dedicar. Esto es una ventaja muy grande ya que la mayoría de adolescentes que se encuentran en esa época, no lo tienen nada claro.

Así que seguí con mi plan, terminé la ESO, terminé el Bachillerato y me fui a estudiar un superior de Sonido, mi pasión. Mientras, ya con 16 años empecé a trabajar en un Teatro, haciendo cualquier tipo de tarea: cargar y descargar camiones de las compañías, montar focos, subir y bajar barras, ayudar a pasar cables, lo que fuera. Pero sin querer, ya estaba en contacto con el mundo del sonido y ya veía el día a día de esos técnicos curtidos en su profesión. Solo podía mostrar mi admiración y envidia.

Poco a poco fui forjando mis conocimientos y terminé el grado superior con muy buena nota. Empezaba a desempeñar tareas más importantes en el Teatro y cada vez estaba más en contacto con los técnicos y me daban más responsabilidad. Trabajaba al lado de casa, tenía mi sueldo desde los 16 años y hacía lo que me encantaba. ¿Todo ideal no?

Seguí escalando y mejorando, incluso empecé a trabajar como freelance en conciertos con otras compañías y hacía bolos completamente solo. En el Teatro ya era indispensable y pasé muchos años haciendo cosas que nunca me hubiera pensado hacer. Hicimos montajes gigantes, conciertos, grandes festivales, conocí y trabajé para cientos de artistas y aprendí muchísimo. Una experiencia laboral y personal que nunca cambiaré para nada.

Estancado en mi rutina y ritmo de vida

Ahora bien, me planté con 25 años, con casi 10 años de experiencia laboral y con un bagaje importante en el sector, pero algo en mí empezaba a no estar bien. Tengo que reconocer que lo peor de mi trabajo eran los horarios y las jornadas de fin de semana maratonianas. Podía pasarme 24h en el teatro fácilmente algunos fines de semana y también tuve que renunciar a muchísimo ocio. Mientras mis amigos estaban de fiesta, haciendo escapadas o cualquier cosa, muchos fines de semana yo estaba en el Teatro.

El ritmo de vida que llevaba no era muy estable, que digamos. Aunque hasta ahora me había compensado. Observaba también mis compañeros de profesión, el ritmo que llevaban y creo que no estaba preparado para seguir mucho más así. Pero… yo siempre soy una persona de tener planes B, C, y no sé hasta qué letra llegar. Siempre he sido un culo inquieto y me gusta probar cosas, modalidades y hobbies nuevos. Pues uno de ellos eran los videojuegos y los deportes electrónicos.

Descubriendo un nuevo mundo

Llegué a tener un proyecto paralelo que me obligó a informarme un poco en cómo crear una página web y allí fue cuando empecé a curiosear con este mundillo. Investigando un poco y viendo que era un sector que estaba en auge, que permitía una calma y estabilidad laboral al cual yo no estaba acostumbrado, me tiré a la piscina y empecé a estudiar otro superior de Desarrollo de Apps Web mientras seguía con mi otra vida desenfrenada de trabajar, salir de fiesta y hacer mil cosas.

Recuerdo que esos 2 años no fui demasiado persona. Si ya tenía poco tiempo, eso fue ya el entierro de mis horas libres. Pero, me estaba gustando mucho y cada vez tenía más claro que quería tomar un nuevo camino, un nuevo comienzo.

papel vacío

La gran decisión

En Julio de 2017 terminé mis prácticas en una startup tecnológica, firmé una carta de despedida en el teatro y al día siguiente firmé un contrato con una empresa tecnológica de Barcelona. Y ya está, así de fácil y sencillo, en una semana de firmas y decisiones pasé de una vida a otra totalmente diferente.

Y ahora, después de casi 3 años con esta forma de vivir, profesión, ritmo y estilo de vida completamente distintos, puedo decir que no me arrepiento nada haber tomado un nuevo camino y sobretodo haberme creído que nunca es tarde para volver a empezar.

He oído procrastinar a gente cercana sobre su ritmo de vida y sobre su trabajo, pero a pocos he visto tomar acción. Con 25-30 años (que más o menos es la franja de edad de mis amistades), nuestro cuerpo y mente aún está totalmente preparado para hacer borrón y cuenta nueva. Ojo, todos empezamos a tener responsabilidades y gastos que pagar, pero nadie ha dicho que dejes tu trabajo estable para buscar otro.

Conclusión

Si no estás contento con tu profesión, o simplemente te has cansado como me pasó a mí, el mundo está lleno de oportunidades y querer es poder. Llevas muchos años ya saliendo a cenar o tomar copas, viendo Netflix y mirando el feed de Instagram pero a la vez te quejas de tu vida y dices que te gustaría tener algo mejor. A esto yo le llamo «conectar el piloto automático». Algún día escribiré un post sobre este tema, y te darás cuenta que es lo peor de lo peor.

Solo he querido compartir mi experiencia para ayudarte a que si no te sientes bien contigo mismo, con tu día a día, con tu estilo de vida, nunca es tarde para volver a empezar. Solo tenemos 1 vida, nos merecemos hacer lo que más nos gusta, lo que nos apasiona y lo que nos hace irnos a dormir estando a gusto con uno mismo, que al final es lo más importante.

Toma acción, no dejes pasar más tiempo. Cuéntame en comentarios o por redes sociales si has tomado decisiones similares o si te gustaría tomarlas, estaré encantado de escucharte ☺️

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