el camino hacia una vida más consciente

El camino hacia una vida más consciente

Hola! Por fin vuelvo a tener algo de tiempo y ganas de escribir en el blog. La verdad, es que he pasado un tiempo bastante desconectado de las redes sociales y de todo en general, tratando de poner el foco en varias cosas importantes en mi vida y en intentar construir el camino hacia una vida más consciente.

Como ya sabéis, durante los inicios del confinamiento empecé a experimentar cambios en mi vida y sus rutinas, sobretodo gracias al descubrimiento del minimalismo, entre otras cosas.

Vivir el día a día sin pensar mucho en las acciones, contactos, experiencias que realizas y dejarse llevar simplemente por «lo que venga», es demasiado cómoda, ya que hay muchos estímulos y un entorno que te envuelve y crea en ti unos sistemas y unas rutinas en modo automático difíciles de controlar.

Chico estresado

Normalmente uno es consciente de esa vida automática cuando pasa algo importante que hace plantearte las cosas. En mi caso han sido varias, junto al confinamiento, y es por eso que decidí frenar, y empezar a tener una vida más lenta y consciente.

Mi objetivo es llegar a ser el dueño exclusivo de mi propia vida. Muchos dirán, que ya lo somos, pero lo que muchos no saben es que están equivocados. La sociedad, el sistema, las redes sociales, las influencias,… hay muchos inputs que nos controlan a diario y nos hacen desviar e incluso influenciar en nuestros actos y decisiones. Es muy triste, pero es así.

Soy una persona que de por si hago muchas cosas, cuantas más mejor, sin parar en ningún momento de buscar la manera de ser siempre productivo y generar abundancia sin parar a pensar si eso está suponiendo un bien o un mal para mí, si realmente es lo que quiero o simplemente lo hago porque por dentro tengo inculcado que debe ser así. Es por eso, que en este camino hacia una vida más pausada y consciente, me he propuesto estructurar la transición en 3 fases:

FASE 1: Análisis de mi vida y definir objetivos

Esta es una de las fases más complicadas de empezar, ya que darse cuenta de las cosas, verbalizarlo, escribirlo y ser consciente es lo más difícil de todo. Cuando tienes muchas cosas en tu vida, tiendes a desorganizarte, a generar estrés, a olvidar cosas, a descuidar otras cosas muy importantes en tu vida como lo son amigos y familia y lo peor de todo, a olvidarte de ti mismo.

Yo pensaba que cuánto más, más feliz seria. Cuanto más, más preparado estaría y cuanto más, mejor. Realmente estos últimos 10 años, he descuidado muchas cosas por culpa de esa ambición de querer más y más. Más conocimiento, más dinero, más likes, más TODO. Pero estaba muy equivocado. Aunque la verdad, no me arrepiento de tener esa sed de seguir creciendo en todos los aspectos, ya que seguramente ahora no tendría ni sería ni la mitad de lo que tengo y soy ahora. Pero si me he equivocado en las formas de conseguirlo.

Por lo tanto el objetivo está claro: una vida con menos cosas, menos obligaciones, más simple, menos estrés, más tiempo para las cosas que te hacen feliz y más tiempo para ti.

El camino hacia una vida más consciente

FASE 2: Simplificar cosas y poner el foco en lo importante

En esta fase me quiero dedicar a quitar de mi vida todo aquello que no es relevante ni me hace feliz o que no me aporta nada. Para poner ejemplos más prácticos y quede mucho más claro, estoy hablando de:

  • Cosas materiales (ropa, libros, recuerdos, tecnología, accesorios, etc).
  • Dejar de comprar por inercia o impulso.
  • Contacto con personas que no te aportan nada (grupos de WhatsApp, cenas inútiles, socializarse por aburrimiento o por aceptación, etc).
  • Hábitos de perder tiempo (Mirar muchas series, pasar muchas horas con el móvil, muchas horas en el bar, etc).
  • Gastar menos tiempo en querer acelerar el ritmo de tu vida intentando aprender mil cosas a la vez, a tener miedo a perderte siempre las novedades y lo último.
  • Cuidar más la alimentación y el físico.
  • Pasar más tiempo de calidad con tu familia y amigos.

FASE 3: Consolidar un estilo de vida y un propósito para ti mismo

Una vez eres consciente del problema de vivir en piloto automático y ser una oveja más de la sociedad, de malgastar tu tiempo y físico y, además, ya has tomado acción simplificando tus bienes materiales y empezado a decidir por ti mismo en qué tipo de cosas gastas tu tiempo, tu esfuerzo y tus recursos, uno está ya preparado para consolidar tu nuevo estilo de vida más pausado y consciente.

Para ello, como ahora hay más tiempo libre, más recursos y menos inputs de distracción, podemos empezar a descubrir y probar algunos hábitos nuevos que nos aporten de verdad. No se trata de plagiar o intentar seguir una rutina de alguien perfecto que vemos en Instagram, se trata de ir probando poco a poco cosas que antes no hacíamos y que ahora seguramente nos hagan cambiar nuestra visión, a ser más positivos, a sentirse más enérgicos durante el día, etc. Algunas de estas rutinas pueden ser:

  • Levantarse e irse a dormir 30 minutos antes de lo habitual
  • Desconectar el móvil un buen rato antes de ir a dormir y encenderlo un buen rato después de levantarse
  • Hacer bullet-journal o alguna técnica de organización diaria/semanal
  • Cocinar más y comer menos procesado
  • Hacer más ejercicio
  • Llamar a tus amigos en vez de usar WhatsApp
  • Tener más contacto con la naturaleza
  • Comer sin ninguna distracción (móvil/TV)
  • Todo lo que se te ocurra que pueda beneficiarte
Landscape mindfullness

En realidad, no hay unos hábitos o una rutina perfecta. Cada uno tiene que tratar de intercambiar esos ratos que antes tenía en piloto automático y que no era consciente, por algún hábito que genere más bienestar, felicidad y te haga sentir mejor.

En este post explico un poco las sensaciones que he tenido y el camino que yo he elegido por que se que sirve para mi. Cada uno se conoce como el que más y es la/el que tiene que preguntarse si sus rutinas le aportan algo. Lo que me puede servir a mi, quizá a otro no le sirve y al revés.

En mi caso, llegar de trabajar y ponerme delante del ordenador, Instagram o Netflix por inercia, solo era una máscara que yo creía que me hacía sentir mejor pero en realidad era pura dopamina y una falsa ilusión. Eso no quiere decir, que de vez en cuando me haya tirado una tarde entera viendo una serie solo o con alguien y me lo haya pasado en grande y desconectando de todo. Eso es algo intencional y un rato de mucha calidad y esos son los momentos a los que me refiero que tenemos que llegar desde que nos levantamos hasta nos acostamos. Momentos intencionales y de plena consciencia, dejando la inercia y automatismos de un lado.

Poco más, estas son las diferentes fases para empezar el camino hacia una vida más consciente, una vida más lenta y llena de sentido. Repito bastante lo de consciente porque es realmente la clave de todo. Es cuando he sido consciente el único momento en que me he dado cuenta que mi vida no terminaba de estar en el sitio donde realmente quería estar.

Durante los próximos posts, os iré explicando cómo he ido desarrollando estas diferentes fases, ya que aún me encuentro en este largo camino, para nada fácil.

Cualquier cosa, os me tenéis en Instagram o email.

Un saludo!😊

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